domingo, 18 de noviembre de 2012

Palabras sobre palabras

Lo incómodo del silencio se rompe con lo aún más incomodo de la conversación enlatada. Típicos tópicos, frases hechas y resabidas, reinterpretadas mil veces y dichas en todos los tonos hasta la saciedad. Hablar por compromiso y no por deseo de hablar. Interés simulado, asentimiento a todo, no hay preguntas porque no interesan las respuestas. No hay retórica, porque la retórica es un coñazo recargado y para qué hablar si hay pantallas al rededor.

La buena conversación muere un poco cada día, todos tenemos que estar de acuerdo en todo y pobre de aquel que alce la voz, pues no será escuchado. No hay debates, ni discusiones, no es correcto, es aburrido.

Muere la poesía en la boca de aquel al que nadie quiere oir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario