Con cierto retraso, intencionado, va aquí mi a veces modesta opinión sobre los resultados electorales del pasado 25 de Marzo (que, por cierto, aprovecho para indignarme con tanta abreviatura: 25M, 29M, 23F, 15M, 11M...vamos a acabar hablando en binario).
Cierto retraso intencionado, decía, porque me parecía lícito y lógico dejar un tiempo de asentamiento a las ideas, dejar que los hechos pasaran de la visceralidad al raciocinio.
La valoración general que doy a estas elecciones andaluzas es positiva. Positiva porque se ha conseguido frenar algo que parecía irremediable: el triunfo (uno más) del PP por mayoría absoluta.
Es importante que el PP haya perdido, más bien que no haya ganado, pues nunca la ha tenido, Andalucía.
Es importante porque el PP es el partido con más poder de la historia "democrática" de España. Tiene en su poder prácticamente todo el país. Excepto en los territorios Vascos y Catalanes, el PP controla los principales ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas, además del gobierno nacional y otros poderes que controla indirectamente (económico, mediático, judicial..). Ahora, sigue siendo el partido con más poder, pero ya tiene una espina, y no pequeña: Andalucía.
Como dice Ignacio Escolar en su blog (http://www.escolar.net/MT/archives/2012/03/gracias-andalucia.html) : "Si el PSOE e IU son capaces de demostrar en Andalucía que se pueden
cuadrar las cuentas públicas con otras recetas, sin desmontar el Estado
del bienestar, el PP tendrá más difícil de argumentar que su salida a la
crisis es la única que hay."
Por lo tanto, los que no apoyamos las políticas de derechas y los recortes exagerados, que deberíamos de ser todos los que no somos ricos, aunque no sea así, tenemos en este resultado un chaleco salvavidas en mitad del maremoto. Ojo, un salvavidas, no el fin del maremoto.
Otro punto positivo es que el único partido, de los tres que han conseguido escaños, que ha subido en votos ha sido IU. Positivo porque rompe la tendencia bipartidista. Porque demuestra que, aunque a veces lo parezca, la población no es tonta y empieza a aprender a castigar a unos y a otros por sus responsabilidades en este follón. Porque se premian otro tipo de propuestas.
IU es la formación que tiene quizás el papel más crucial. Es la llave de gobierno, pero tiene que serlo sin concesiones ni cheques en blanco. Tiene que ser fiel a su programa y dejarle las condiciones muy claras al PSOE y exigir que se cumplan, de otra manera el pacto IU-PSOE sería la continuidad del PSOE, a secas.
Por otro lado, puntos negativos.
Negativo, aunque hasta cierto punto comprensible, me parece el dato de participación. 10 puntos menos que en 2008. Un 37'7% de gente que no fue a votar.
Negativo me parece, también, la actitud de Griñán y el PSOE. Han ganado, correcto. Seguirán gobernando, correcto. Pero lo han hecho mal. No ha habido autocrítica ninguna por parte del PSOE, han ganado y sienten que, por consiguiente, el pueblo alaba sus políticas pasadas. No creo que sea esa la lectura correcta del resultado, y si de verdad en privado el PSOE hace esa lectura, mal empezamos.
En general, me siento contento. La derecha más rancia, el señorito andaluz, ha fracasado en su oportunidad más clara por conseguir el gobierno.
La izquierda, los "ratones coloraos" como dice Jose Manuel Gordillo, alcalde de Marinaleda, toman poder (y responsabilidad) ante los dos grandes gatos.
Y, en el gobierno, el mal menor suma y sigue. Veremos si cambian algo o siguen paseandose por su cortijo cuatro años más.
Resumiendo todo el tocho en una frase: Contento, sí, pero.
"Programa, programa, programa." Julio Anguita.
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